Día 4

Es increíble ver en vivo y en directo el orden del caos, puedo decir que esa sería la mejor forma de definir el tráfico de esta ciudad.

Lo primero decir que al no haber metro, el coche es uno de los medios más utilizados, así como el taxi, hay miles de taxis por las calles, son amarillos y muy curiosos, pues la gran mayoría son coches chiquitos, de 4 plazas básicamente, vamos que si tienes que venir del aeropuerto con más de una maleta en uno de ellos, casi, casi, tienes que cogerte dos, para que entren las maletas.













Muchas de las calles no tienen si quiera líneas de separación entre carriles, el intermitente debe venir como extra, pues nadie lo utiliza, y la conducción, aunque no rápida, es muy agresiva, aquí incorporarse a un carril es un acto de fe y fuerza.

Ya a las 6 de la mañana el tráfico es de hora punta, los taxis pequeñitos buscan los huecos donde no los hay, y lo peor es que se consiguen meter donde quieren, aun no habiendo hueco.

La gente cruza por cualquier parte, ¿pasos de cebra? ¿semáforos peatonales? para qué! eso es un gasto injustificado aquí...Vas por una calle de 4 carriles, con incorporaciones y todo lo que puedas imaginar, y ves gente a un lado y a otro mirando el tráfico en espera de ver un hueco para cruzar, y cruzan, sí señor! Ellos cruzan arriesgando su vida a cada minuto....Puta Locura!

Y os preguntaréis porqué el tema de hoy es este....pues bien, hoy nos iba a llevar el transporte del hotel, pero no pudo ser y nos pidieron un taxi y .... dios mío! Qué de emociones para empezar la mañana..jajajaja! La cosa es que vas tranquilo, pues todo el mundo va igual, no aprecias si es más arriesgado eso o ir bien, pues aquí uno que vaya bien, se lo comen con patatas...

Hoy puedo decir que a pesar del cansancio, el día ha resultado muy productivo en el trabajo, mi grupo de formación me gusta y parece que lleve aquí mucho más tiempo del que llevo, la gente como ya os comenté es muy maja, se portan muy bien con nosotros y tienen algo que en algunos sitios hemos perdido por completo o no sabemos cuidar, cuando existe, ILUSIÓN. Eso es algo que se agradece sobremanera en cualquier situación, y muy especialmente en la mía.

La comida de hoy: Pollo Tipycos (Plato de un restaurante con comida típica de Bogotá), se trata de un fino filete de pollo a la parrilla, muy tierno, acompañado de una salsa especial (no sé que llevaba pero era muy rica) con arroz, patatas asadas y una ensalada....muy completo!

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