Día 35

Si el jueves fue emotivo, la jornada que el viernes teníamos por delante era realmente difícil.

Sentimientos encontrados por la pena de dejar aquello y la emoción de volver a ver a los nuestros, en mi caso, y lamento decirlo así, pesaba más la pena y la emoción de dejar aquello, pues ha sido corto pero muy intenso y me hubiera gustado que durara más...lo de aquí lo tengo y lo tendré siempre, aquello no lo sé....

A la 1 h de la madrugada llegamos al trabajo, se notaba el desanimo y el cansancio del día anterior en todos, tanto en nosotros como en los Equipos. Los chicos comenzaron a trabajar y nosotros también. En mi caso concreto intenté no estar especialmente presente pues sabía que la despedida iba a ser difícil y no veía necesario hacer del día, un día triste, preferí seguir como un día normal, no estando especialmente presente pues se hacía complicado, emocionalmente hablando.

La madrugada transcurrió con normalidad y emotividad. Ya por la mañana sabíamos que aquello tocaba a su fin, se buscaron los huecos para decir todo lo que había que decir, en cuanto a sentimientos, sensaciones, trabajo y demás...En realidad se aprovechó la jornada bastante bien, y parecía que las horas no pasaban a la vez que el tiempo se marchaba volando.

Por la mañana compramos unos saladitos para los Equipos, lo cual no compensa en ningún caso tanto como tenemos que agradecerles, pero queríamos tener un pequeño detalle con ellos.

Nos juntamos en la "cocina", ya sí con las emociones totalmente descontroladas, los chicos del turno de mañana se fueron despidiendo y comenzaron a fluir los sentimientos. Una vez que nos avisaron que el coche había llegado para nosotros comenzamos a despedirnos de todos, fue algo realmente difícil y bonito a la vez, nunca me hicieron sentir así en un grupo de trabajo en tan poco tiempo, la verdad.

Una vez abrazados, dicho todo lo que podíamos decir, secadas las lagrimillas derramadas y demás...fuimos saliendo de la oficina y cuando nos alejábamos plenamente emocionados, los Equipos rompieron el silencio con un aplauso que no hizo mas que emocionarnos mucho más...contado así puede parecer un drama, pero sinceramente, es de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida, ese día recibí algún abrazo que me hizo sentir como quizás nunca me había sentido...

Una vez fuera de la oficina el cansancio, los nervios y la emoción, se apoderaron de nosotros...en ese momento tomamos conciencia de que la aventura se había acabado.

Ya en el Hotel hice mi maleta, aún sin hacer a esas horas, me duché y revisé que no me dejaba nada, al menos nada material, pues dejarme, me he dejado muchas cosas en Colombia y tengo casi seguro que volveré, no para recogerlas, si no para seguir dejando algo más...

He de decir que una de las cosas más emocionantes y que se me pasaba poner fue una llamada recibida en el hotel esa mañana, era Ana María, la cuñada de Javi, desde Cali, y Elmer, para despedirse de mí y desearme buen viaje....no hay que decir nada más, no? Sabéis como me sentí...

Una vez recogido todo y finiquitados los gastos en el Hotel, marchamos para el aeropuerto, donde vivi igualmente infinitas emociones, pues aquello ya era, como esta frase en este blog, el FINAL...

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